Novedad y asesoramiento temprano, claves de la propiedad intelectual para Emprendedores.

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Atender a los aspectos legales de protección y registro de nuevas creaciones, en las primeras etapas de un nuevo proyecto, puede ser crucial para su desarrollo y éxito futuro. Al que madruga…

Por: Miguel Armando

La joven llegó a la reunión en el Estudio llevando consigo un bolso de tamaño regular. Empezó explicando que había egresado de la Facultad hacía poco, y que diseñaba accesorios para mujer, en particular artículos de marroquinería, que quería proteger. Diciendo eso, abrió su bolso y mostró sus creaciones, a decir verdad, eran realmente originales y novedosas.  Entusiasmada, comentó que las mismas habían tenido una gran aceptación en el mercado, y que por eso “quería patentarlas”.

Grande fue su desilusión cuando le dijimos que, dado que sus productos ya estaban siendo comercializados, habían perdido el requisito legal de la novedad, por lo tanto, ya no podían ser protegidos como ella pretendía.

En los albores de un nuevo negocio, atender los aspectos legales referidos a la protección y registro de nuevas creaciones,  puede ser vital para el futuro desarrollo y éxito del proyecto. El problema es que la conveniencia de realizar una consulta preventiva al profesional del derecho no está arraigada en la conciencia general.

Para un abogado especializado en propiedad intelectual, no hay nada más frustrante que recibir la consulta de un cliente y ver que la misma fue realizada en forma tardía. Cuando esto sucede, por lo general, ya es poco lo que se puede hacer para resolver la situación.

En estos momentos vemos cómo muchas empresas han debido agudizar el ingenio para poder continuar en actividad. Si crisis es oportunidad, la pandemia ha generado nuevas necesidades, y éstas constituyen el motor necesario para el desarrollo de nuevos productos. Así, los periódicos de los últimos días nos informan de la aparición de productos tales como diferentes protectores para el rostro, camillas herméticas, cámaras de desinfección y tantos otros.

Muchos de ellos probablemente puedan ser objeto de protección por medio de algunos de los institutos de la propiedad intelectual, en particular por medio de patentes, modelos de utilidad o diseños industriales.

El primer impulso del emprendedor, una vez desarrollado un producto nuevo, es su lanzamiento al mercado en el menor tiempo posible. Pero ello puede afectar la novedad del invento desarrollado, impidiendo así su patentamiento o su protección como diseño industrial.          

La consulta temprana a un profesional especializado permitirá al emprendedor contar con información útil para tomar decisiones desde el primer momento. ¿Se trata de un desarrollo protegible mediante alguno de los institutos de la propiedad industrial? ¿Es conveniente presentar una solicitud de patente de invención o de modelo de utilidad? Si se trata de un producto ya conocido. ¿Su diseño es protegible? ¿Puedo dar a conocer el invento antes de solicitar su protección? ¿Qué precauciones debería tomar?

El asesoramiento no terminaría allí. Hoy hasta el emprendimiento más pequeño tiene vocación de acceder al mercado internacional. Ese contacto temprano con el abogado le permitirá conocer la manera más eficaz de extender la protección para la nueva creación hacia otros países, diseñar una estrategia adecuada al tipo de producto de que se trate, confeccionar un presupuesto adecuado a dicha estrategia, saber cómo obtener la financiación necesaria, y decidir la mejor manera de explotar el negocio en los nuevos mercados.

Tanto para los nuevos emprendimientos, como para las reconversiones hacia nuevas actividades, los intangibles constituyen, quizás, el bien más valioso de una empresa. Pero protegerlos desde el momento mismo de su creación, o aún antes, es condición necesaria para ésto.

En definitiva, el consejo es el siguiente: Cuando se decida a encarar un nuevo proyecto o negocio involucre a un abogado especializado en propiedad intelectual desde el primer momento. Incluso aún, antes de dar a luz el producto definitivo. Verá como esta colaboración le será útil, incluso clave, para maximizar el valor del proyecto y, en consecuencia, de toda la empresa.

También en Propiedad Intelectual, es más fácil ayudar al que madruga.

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